El presidente y Capitán General de las Fuerzas Armadas del Estado, Rodrigo Paz Pereira, en el marco de los actos por el aniversario de la ciudad de Tarija, sobrevoló este miércoles la capital tarijeña a bordo de un avión K-8 de la Fuerza Aérea Boliviana.
El Jefe de Estado resaltó con su presencia la conmemoración celebrada en honor a la histórica Batalla de La Tablada de Tolomosa, acontecida en 1817 durante las luchas por la independencia.
En ese contexto, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) programó este sobrevuelo como parte de los actos cívicos y protocolares que resaltaron el espíritu patriótico, la memoria histórica y la integración con la población, contribuyendo al fortalecimiento de la identidad nacional.
El Presidente verificó la capacidad operativa, el profesionalismo y alto nivel de preparación de la Fuerza Aérea Boliviana, luego de realizar un sobrevuelo a bordo de un avión caza K-8. Luego de descender de la aeronave, destacó la experiencia como reveladora del esfuerzo diario que realizan los pilotos militares.
Señaló que, incluso en maniobras consideradas básicas, se puede dimensionar la complejidad y el rigor que implica operar este tipo de aeronaves, subrayando el profesionalismo y la capacidad técnica de los efectivos.
El jefe de Estado comentó que, pese a tener afinidad con actividades de riesgo como el motociclismo, el vuelo le permitió comprender el nivel superior de entrenamiento que caracteriza a la aviación militar. “Uno se da cuenta de lo que puede ser el trabajo del día a día”, afirmó, valorando la disciplina y el compromiso de quienes resguardan el espacio aéreo del país.
Resaltó el rol estratégico de la Fuerza Aérea y de las Fuerzas Armadas en la lucha contra actividades ilícitas, especialmente en tareas de interdicción aérea, calificando este trabajo como “arduo” y fundamental para la seguridad nacional.
En su reflexión más profunda, advirtió que la falta de cohesión en Bolivia ha sido un factor determinante en momentos críticos de la historia: “Cuando el factor de unidad no está claro, se pierde en la lucha común”, señaló, remarcando que esta lección no solo aplica al territorio, sino también a la economía y a la construcción de la sociedad.
En esa línea, afirmó que Bolivia es una patria resiliente: “Somos una patria inquebrantable, que ha querido ser dividida múltiples veces y ha logrado, por encima de esos intentos, generar unidad”, destacando el rol de las FFAA como eje de cohesión nacional.
En el sobrevuelo, el mandatario también valoró la perspectiva estratégica que brinda observar el país desde el aire. “Un piloto siempre tiene que ver no la primera línea, tiene que ver a futuro”, reflexionó, comparando esa visión con la responsabilidad de gobernar y tomar decisiones en contextos complejos.
Expresó su emoción por la experiencia vivida. “No pensé que iba a tener esta oportunidad en mi vida… nada es comparable a poder ver la patria desde los cielos”, afirmó, agradeciendo a los pilotos de la FAB y destacando que esta vivencia fortaleció su compromiso con la unidad y el futuro del país.
Posteriormente, en el acto desarrollado tras el sobrevuelo en el hangar del G.A.C. “33”, el Presidente reafirmó su orgullo por las FFAA, señalando: “Ustedes son factor de la unidad, son factor central de la unidad”. En ese espacio, también reflexionó sobre el liderazgo y la visión de país, indicando que así como un piloto anticipa el rumbo, “eso es lo que tiene que ser un presidente… ver las dificultades, asumir decisiones y orientar el destino”.
La actividad incluyó, tras el arribo del mandatario a plataforma militar, un acto en el que el Capitán General de las FFAA recibió el parte. Posteriormente, se desarrolló la ceremonia de vuelo de bautismo, una tradición en la Fuerza Aérea Boliviana que se realiza tras el primer vuelo de cada uno de sus oficiales, seguida por las palabras de bienvenida a cargo del Comandante General de la institución, Gral. Sergio Fernando Lora Araoz.
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