La Conferencia Episcopal Boliviana y la Defensoría del Pueblo lanzaron un llamado urgente a las autoridades, sectores movilizados y líderes sociales para deponer posiciones duras y abrir espacios de diálogo, en medio de los 32 días de bloqueos que afectan especialmente al departamento de La Paz.
En un pronunciamiento conjunto, ambas instituciones advirtieron que la negativa a instalar una mesa de diálogo profundiza el sufrimiento de la población, deteriora la paz social y posterga soluciones a demandas que requieren atención inmediata.
“Exhortamos firmemente a todos los sectores involucrados en el actual escenario de tensión a deponer posiciones duras y a reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo”, señala el documento.
La Iglesia Católica y la Defensoría remarcaron que la capacidad de ceder en favor del bien común constituye una muestra de responsabilidad y advirtieron que la fuerza, la coacción y cualquier manifestación de violencia no representan una salida real a los conflictos.
“Cerrarse a la concertación solo profundiza el sufrimiento de la población, desgasta la paz social y posterga las soluciones urgentes que la ciudadanía requiere y merece con justa razón. La verdadera valentía radica en tener la capacidad de ceder por el bien común”, enfatizaron.
Las instituciones alertaron que la violencia solo genera más división y resentimiento. “Es momento de sustituir la ofensa por la propuesta, las piedras por la palabra y los bloqueos por el entendimiento”, afirmaron.
En ese contexto, ratificaron su disposición para facilitar espacios de acercamiento entre las partes y sostuvieron que el diálogo sincero, empático y constructivo constituye la única vía legítima y eficaz para resolver la crisis.
“Bolivia y su pueblo demandan de sus gobernantes y sectores movilizados la madurez y la sensibilidad necesarias para deponer intereses particulares en favor del bien común”, concluye el pronunciamiento.
Pese a los constantes llamados del Gobierno nacional a instalar una mesa de diálogo para atender las demandas de los sectores movilizados, los bloqueos continúan y afectan principalmente a las ciudades de La Paz y El Alto, donde dificultan el ingreso de alimentos y restringen la libre transitabilidad.
