En una semana se duplicaron casos de chikungunya en Santa Cruz
El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) en Santa Cruz, Carlos Hurtado, informó que en una semana los casos de chikungunya se duplicaron en este departamento. Exhortó a las familias cruceñas a ser responsables y coadyuvar en la eliminación de criaderos del mosquito para evitar que la curva de casos siga en ascenso.
“Creemos que, si la población sigue incumpliendo, no nos ayuda con la destrucción de criaderos, no va al centro de salud inmediatamente ante cualquier síntoma, esto puede tener un tinte de mayor magnitud”, alertó en contacto con Bolivia Tv.
Ayer se conoció de la muerte de una persona adulta mayor con enfermedad de base en Santa Cruz, que podría constituirse en el cuarto deceso por chikungunya en este departamento. Ante esta situación, el Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz se declaró en alerta roja.
Hurtado lamentó que en una semana los casos se hayan duplicado, ya que en principio se reportaron 1.300 casos confirmados de chikungunya y tras siete días el número alcanzó 2.900, casi bordeando los 3 mil casos en 27 municipios en Santa Cruz.
A la fecha, se confirmó que tres personas fallecieron por esta enfermedad, siete están en terapia intensiva y 32 internados. “Si la población no ayuda, la proyección es que la curva sigue en aumento”, indicó.
El Jefe de Epidemiología del Sedes de Santa Cruz aclaró que nunca hubo una epidemia de chikungunya en enero o febrero desde que llegó la enfermedad en 2014. Antes, este problema se desplazaba en mayo o junio.
“Esta es una enfermedad netamente de la casa, el mosquito vive dentro de la casa, se alimenta dentro de la casa y se alimenta solo del ser humano”, explicó, a tiempo de aclarar que la destrucción de criaderos impide hasta un 80% que el mosquito nazca; la fumigación, solo el 20%.
La chikungunya es una enfermedad que puede causar la muerte si no se atiende a tiempo, produce problemas como encefalitis o enfermedades articulares graves en los primeros 10 días, pero también deja secuelas por meses, años y hasta de por vida.


