El presidente y capitán general de las FFAA del Estado Rodrigo Paz Pereira, pronunció este sábado un discurso exhortando a la unidad nacional, la reconstrucción del país y la lucha frontal contra la corrupción, en el marco del 135 aniversario de la reapertura del Colegio Militar.
En su alocución, el mandatario hizo un llamado firme a superar las divisiones internas que-según afirmó-han debilitado al país a lo largo de su historia. “Bolivia jamás ha sido derrotada cuando estuvo unida”, sostuvo, al tiempo de rechazar los discursos regionalistas.
“Cuando hablaban de collas y cambas, de chapacos y de cualquier otra región…aquí todos somos de la patria”, puntualizó. Subrayó que “en este Colegio Militar se enseña para mantener la unidad de la patria. Siempre la patria, nada fuera de ella; siempre la Constitución, nada fuera de ella; siempre la democracia, nada fuera de ella”.
El Presidente también fue crítico con la situación heredada, asegurando que su Gobierno recibió un país en condiciones complejas. “Hemos recibido una Bolivia arrasada”, afirmó, cuestionando especialmente la falta de inversión en sectores estratégicos como los hidrocarburos.
“Bolivia tiene extraordinarias reservas de gas, pero si no generas inversión y una visión de desarrollo, poco o nada tendrás”, enfatizó.
En ese contexto, denunció la existencia de un aparato estatal permeado por malas prácticas. “Nos dejaron un país con un Estado corrupto… que estamos combatiendo en cada uno de sus estamentos”, advirtió.
Uno de los momentos más contundentes del discurso fue su referencia directa a la lucha contra la corrupción. “Estamos metiendo a corruptos a la cárcel”, enfatizó, asegurando que su administración ha tomado decisiones firmes para sancionar a los responsables. “Uno a uno están yendo a la cárcel aquellos que engañaron, hicieron de la corrupción una metodología de generar ganancia a costa del dolor del pueblo”, agregó. Incluso utilizó una metáfora para describir la magnitud del problema: “Cuando la garrapata se agarra del cogote, no hace más que succionar la sangre… y hoy los bolivianos estamos luchando para sacarnos esas garrapatas”.
Aseguró que el Estado trabaja en reparar los daños causados: “Iremos recompensando, pagando a aquellos que sufrieron… con los tiempos que nos permiten”.
En su mensaje, también destacó el papel histórico del Colegio Militar, especialmente tras la Guerra del Chaco, señalando que esta institución ha sido clave para fortalecer al país: “Después de la guerra del Chaco, Bolivia entendió que no bastaba con tener voluntad, había que formar carácter”.
“Aquí se forman los liderazgos que serán parte de la construcción institucional del país”, y enfatizó la exigencia de la vida militar: “Estar en las FFAA no es para cualquier implica esfuerzo diario, implica renuncia, implica elegir este camino todos los días”.
El Presidente proyectó un mensaje de esperanza y transformación, destacando también el rol del Colegio Militar en ese proceso. “Hoy día el país dejó de mirar hacia abajo… hoy el mundo nos ve de forma positiva”, afirmó, resaltando la apertura internacional y las oportunidades de desarrollo. Cerró su intervención con una exhortación a los cadetes del Colegio Militar: “No bajen la cabeza, no se pierdan en lo pequeño… vean más allá de lo que ve el resto de la nación”, y con una frase que sintetiza su visión: “Siempre el futuro es mejor que el pasado. Bolivia cree más que nunca en su futuro”.
Dea
