La Defensoría del Pueblo de Bolivia y 125 organizaciones de la sociedad civil manifestaron su preocupación y alarma por la grave afectación del derecho a la vida, la integridad física y la seguridad de las y los bolivianos ante la persistente conflictividad en el país; por lo que pidieron a los actores en conflicto instalar un proceso de diálogo estructurado, constructivo, respetuoso y eficaz.
“Convocamos de manera inmediata y urgente a las organizaciones sociales movilizadas, autoridades nacionales, departamentales y municipales, así como a los actores políticos, a instalar un proceso de diálogo estructurado, constructivo, respetuoso y eficaz, el mismo que debe sustentarse en la escucha activa, la comunicación libre de estigmatización y el reconocimiento mutuo”, pidieron en un comunicado oficial.
En la nota, exhortan a generar un espacio que garantice el ejercicio pleno de los derechos humanos, la participación inclusiva y el respeto a la diversidad de opiniones, ya que la ausencia de concertación podría conllevar consecuencias “incalculables” para la sociedad.
“Exhortamos a que los resultados de este proceso definan una hoja de ruta clara y una estrategia con enfoque estructural, orientado a responder a las demandas legítimas de la sociedad sobre su participación en las decisiones del Estado, priorizando el bienestar de toda la sociedad”, indicaron.
Agregaron que se debe optar por soluciones que no sean paliativas ni coyunturales, sino sostenibles y de largo plazo, a fin de garantizar una gobernabilidad efectiva.
De la misma manera, hicieron un llamado urgente a todas las partes en conflicto a preservar, respetar y proteger la labor de los medios de comunicación nacionales e internacionales que cubren las manifestaciones sociales, con el fin de no obstaculizar el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a la información de la ciudadanía; así como a las instituciones que cumplen un rol de mediación y defensa de derechos humanos.
“Recordamos que el Órgano Ejecutivo tiene la responsabilidad indelegable de garantizar la seguridad y la vida de todos los sectores de la población, así como el libre tránsito y el acceso a insumos esenciales”, afirmaron, por lo que pidieron no poner en riesgo la integridad física de sus afiliados y ejercer su derecho a la protesta sin violencia.
Por último, reiteraron que “el diálogo respetuoso y eficaz es la única vía para construir soluciones estructurales, prevenir futuros conflictos, así como garantizar la dignidad y el bienestar de todas y todos los bolivianos”.
