Keiko Fujimori asume la Presidencia de Perú
Keiko Fujimori, líder de la formación Fuerza Popular, ha jurado este martes el cargo de presidenta de Perú, después de imponerse al izquierdista Roberto Sánchez Palomino en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el pasado 7 de junio.
"Yo, Keiko Sofía Fujimori Higuchi, juro ante ustedes por Dios, por la patria, sobre estos santos evangelios que ejerceré fielmente el cargo de presidente de la República que me ha confiado la nación para el período 2026-2031", expresó ante el Congreso, tras lo cual recibió la banda presidencial, que por fin consigue tras lograr la victoria en su cuarto intento, pues se había presentado como candidata en los comicios de 2011, 2016 y 2021.
La ahora mandataria, de 51 años, prometió defender la tierra peruana, "la soberanía nacional, la libertad, la democracia, y la independencia de los poderes del Estado".

"Juro que cumpliré y haré cumplir la Constitución política y las leyes del Perú. Juro que velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados, y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral del Perú", agregó. Asimismo, se comprometió a trabajar "incansablemente por un país seguro, prospero y unido".
A la juramentación de Fujimori asistieron los presidentes de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; de Chile, José Antonio Kast; de Argentina, Javier Milei; de Ecuador, Daniel Noboa; de Uruguay, Yamandú Orsi; de Bolivia, Rodrigo Paz; y de Honduras, Nasry Asfura. A ellos se sumaron el rey de Felipe VI España y el primer ministro de Aruba, Mike Eman.
"Ni un día más"
"Desde este 28 de julio de 2026 empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años, ni un día más", destacó, durante su discurso ante el Congreso, la nueva mandataria, quien está marcada por el pasado de su padre, Alberto Fujimori (fallecido en 2024), que estuvo al frente de Perú entre 1990 y 2000, y posteriormente fue encarcelado y condenado por delitos de violaciones de derechos humanos.
En el evento, dijo que recibe a Perú con un diagnóstico "complejo y doloroso". "Recibimos un país marcado por el abandono (...) Un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos", mencionó.
"Esta incapacidad del Estado responde a décadas de gobiernos que renunciaron, con indiferencia y dejadez, a cerrar las brechas que separan a millones de peruanos al acceso de servicios esenciales", añadió.


